Teorias del aprendizaje

Procesamiento de la informacion

PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN.

La psicología cognitiva refiere la explicación de la conducta a entidades mentales, a estados, procesos y disposiciones de naturaleza mental. De acuerdo a esta definición de psicología cognitiva, no sólo entraría el procesamiento de información, sino el constructivismo de autores como Piaget y Vygotski. He recortado el objeto de estudio al primero por una cuestión de extensión en el análisis. Sin embargo, cabe aquí mencionar que todos ellos coinciden en que la acción del sujeto está determinada por sus representaciones. El procesamiento de información en su versión fuerte propone que estas representaciones están constituidas por algún proceso de cómputo.

La concepción del ser humano como procesador de información se basa en la aceptación de la analogía entre la mente humana y el funcionamiento de una computadora. Se adoptan los programas de una computadora como metáfora del funcionamiento cognitivo humano ya que ambos, mente y computadora, procesan información.

Según esta idea, el ser humano y la computadora, son sistemas de propósitos generales equivalentes, que intercambian información con su entorno mediante la manipulación de símbolos. Ambos son sistemas cognitivos cuyo alimento es la información; y aquí ésta tiene un significado matemático muy preciso de reducción de la incertidumbre.

Tanto Chomsky, como Fodor, dos cognitivistas cabales, por ejemplo, han intentado representar en forma matemática y precisa este contenido abstracto de nuestro aparato mental. Chomsky, por un lado, se ha explayado en su concepción sintáctica de la estructura profunda del lenguaje. Fodor, por otro lado, postula que las actividades cognitivas se constituyen en la manipulación de los símbolos o representaciones mentales, entidades abstractas, que no mantienen ninguna relación configuracional con las entidades que denotan. Fodor cree en la existencia de un "lenguaje del pensamiento" y afirma que lo que debe hacer una teoría de la mente consiste en caracterizar este lenguaje. Este autor explica que si los procesos mentales son computacionales, debe haber representaciones en las cuales se ejecuten tales computaciones. Así también, postula el carácter innato de este lenguaje del pensamiento: las personas nacen con un conjunto completo de representaciones en el cual pueden acuñar toda nueva forma de información que emerja de su experiencia en el mundo, es por eso que, según Fodor, los lenguajes naturales son fáciles de aprender.

Tanto Fodor como Chomsky, entonces, postulan que el individuo viene equipado con un dispositivo bien especificado y construído de manera tal que permite el aprendizaje de información nueva.

 

Imre Lakatos en la descripción del programa de investigación de este enfoque cognitivo, plantea que en el paso del conductismo al procesamiento de información, se han introducido cambios radicales en cuanto al núcleo mentalista, así también como en su cinturón protector.

 

Así como el conductismo se centraba en el estudio del aprendizaje mediante teorías basadas en el análisis de los estímulos y las respuestas, el procesamiento de información, en la medida en que se ocupa del estudio de las representaciones, ha generado ante todo teorías de la memoria. La propia metáfora computacional a la que ya nos hemos referido, conduce necesariamente a considerar la memoria como la estructura básica del sistema de procesamiento.

Las ideas reduccionistas del conductismo se reemplazan por procesos cognitivos causales. En lugar de posiciones ambientalistas, el procesamiento de información defiende la interacción de las variables del sujeto y las variables de la tarea o situación ambiental a la que está enfrentado el sujeto. Por último, el sujeto del conductismo, pasivo y receptivo, se convierte en un procesador de la información que busca y reelabora activamente información. Además, los procesos cognitivos son descomponibles en unidades u operaciones más simples.

Otro elemento importante aunque actualmente debatido en su contundencia y sobre el cual no voy a realizar crítica adversa por una cuestión de magnitud, lo cual, aunque importante, excedería el propósito de este trabajo -, es la idea que tanto los programas de las computadoras y el funcionamiento cognitivo humano están definidos por leyes sintácticas, como ya fue mencionado cuando se hizo referencia a Noam Chomsky.

Estas leyes se ocupan de determinar las reglas mediante las que estas unidades se agregan hasta constituir procesos complejos. Esto significa, y aquí lo discutible, que tanto el ser humano como las computadoras están concebidos como sistemas lógicos o matemáticos de procesamiento de información, constituidos exclusivamente por procedimientos formales. Esta naturaleza sintáctica del sistema queda reflejada en su definición como un procesador de propósitos generales: la lógica computacional es suficiente por sí misma para representar cualquier conocimiento.

En cuanto a la "intencionalidad" del sujeto, en este sistema de procesamiento no hallamos propósitos ni intenciones, únicamente la satisfacción de ciertas condiciones que dispara la búsqueda de ciertas metas. Se caracteriza por remitir la explicación de las acciones y representaciones del sistema a entidades mentales tales como la memoria a largo plazo, filtros atencionales, capacidades de procesamiento limitadas, etc. Al no admitir la intencionalidad, el procesamiento de información no puede asumir la subjetividad de los estados mentales, aquí encontramos una limitación en el programa dado que la intención en el ser humano es primordial en el proceso de aprendizaje.

Siguiendo la línea crítica con respecto a este programa, podemos agregar que es improbable que el procesamiento de información pueda dar cuenta de estados mentales ya que éstos tienen un carácter semántico y todos los procesos postulados son de carácter sintáctico. Además, no puede explicar el origen de las estructuras de conocimiento que determinan la conducta de los sujetos. Aquí está su paradoja, por un lado, afirma que los sujetos construyen su propio conocimiento a partir de estructuras y procesos cognitivos, pero no explica cómo se efectúa la construcción de esas estructuras y procesos iniciales.

De esta manera, el procesamiento de información puede explicar cómo actúa el sujeto ante una tarea de decisión léxica, atribuyéndole ciertas estructuras de memoria semántica, pero no puede explicar cómo se han adquirido los conocimientos almacenados en la memoria semántica.

Otro elemento importante en el programa es el asociacionismo, diferenciado del asociacionismo conductista en cuanto a que el primero es computacional: con una extraordinaria capacidad de cómputo posibilitada por la cibernética. Otra paradoja aquí es que la computadora se presenta como un espejo de la mente sin tener mente. La memoria semántica está constituida por redes asociativas. Una computadora manipula información, no significados y ésta se mide en términos de probabilidad matemática o de reducción de la incertidumbre.

Los significados necesitan una mente que los interprete, por lo tanto, lo que el procesamiento de información puede hacer es ocuparse de señales, o sea, de signos vacíos, no de signos, de significantes portadores de sentido. Haciendo un paralelo con el programa anteriormente descripto, desde un punto de vista semántico, los símbolos con los que opera una computadora son equivalentes a la campana de los célebres experimentos de Pavlov: señales que "disparan" acciones; no son vehículos de conocimiento ni de comprensión.

Ante todo lo presentado, queda claro que el procesamiento de información en su forma cibernética: la inteligencia artificial, no puede dar cuenta de procesos de aprendizaje o formación de conceptos, tema subyacente de este trabajo de análisis comparativo.

La imposibilidad del asociacionismo para proporcionar una teoría del aprendizaje lingüístico ha sido reconocida por diversos autores. Mencionaremos aquí nueva y brevemente a Noam Chomsky y a Jerry Fodor, quienes postulan el innatismo como única explicación ante los procesos de aprendizaje. Fodor, por ejemplo, considera que la idea de una teoría de un aprendizaje de conceptos es inicialmente confusa y que no se puede explicar la aparición de significados nuevos. Como el sistema es incapaz de generar nuevos primitivos semánticos, todos los significados han de ser innatos, a la espera de ser "fijados" o "descubiertos". ¡Volvemos aquí a las ideas innatas de Platón!

Los procesadores computacionales, entonces, no aprenden, sino que se limitan a descubrir el conocimiento que siempre ha anidado, oculto en ellos. Según el procesamiento de información, no construímos significados, simplemente lo reconocemos y lo "activamos".

Como ya ha sido mencionado anteriormente, el tema de la adquisición de conceptos es extenso, así como lo es también el tema de la psicología cognitiva. Por motivos de extensión no vamos a mencionar otros autores, que si bien son importantes, su presentación excedería el objetivo del presente trabajo. Queda por destacar, sí, la importancia de las investigaciones en el campo de la ciencia cognitiva, que día a día aumentan en cantidad y calidad.

Para finalizar, mencionaremos reflexiones de Pozos con respecto a la diferencia del programa conductista y el procesamiento de información en su versión computacional. De acuerdo con Pozos (1997), la imposibilidad de proporcionar una teoría del aprendizaje por parte del procesamiento de información, se origina en el propio núcleo conceptual del programa, que, según el autor mencionado, a pesar de su apariencia revolucionaria, continúa con la tradición del conductismo. Aquí podríamos concordar, ya que realmente, ambos programas son netamente mecanicistas. Pozos afirma que el programa no es progresivo y que sus limitaciones son las que precisamente aquejaban al conductismo.

En cuanto a limitaciones se refiera, es interesante mencionar lo que ha sido denominada la "paradoja computacional". Irónicamente, la aplicación rigurosa de los métodos y modelos extraídos del ámbito computacional ha llevado a los científicos a comprender en qué aspectos los seres humanos no se asemejan a las computadoras. Esto no significa, por supuesto, que no haya procesos cognitivos semejantes a los de las máquinas cibernéticas; pero significa que la concepción lógica y racional sobre la cognición humana no describe en forma apropiada gran parte del pensamiento y la conducta de los hombres.

La ciencia cognitiva puede seguir adelante, pero surge el interrogante de si debemos buscar modelos más verídicos del pensamiento humano. Así, la ciencia cognitiva se encuentra ante un desafío y se espera de ella que logre una articulación entre los aspectos computacionales, los aspectos cognitivos del lenguaje y la percepción, los antropológicos y los neurocientíficos, tarea vasta para los años por venir.

Referencias bibliográficas y electrónicas

López,  M. O. La revolución Cognitiva en Conductismo y cognoscitivismo. Ruptura entre dos teorías. En línea en:

http://www.monografias.com/trabajos15/conductismo-cognitivismo/conductismo-cognitivismo.shtml

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